Pocos presidentes de un club de fútbol han acaparado tantas portadas en las revistas como Izabella Łukomska-Pyżalska. Pero es que en el fútbol, un mundo lleno de tópicos, pocos presidentes han roto tantos clichés como ella.

Cuando hace ocho años “Iza” tomó las riendas del Warta Poznan, un club de segunda división polaco, tenía 32 años y una carrera como modelo que le había llevado a ser portada de Playboy. Nunca le había costado atraer la atención del público masculino, pero el reto de presidir un equipo de fútbol que estaba en medio de una crisis requería algo más que una operación de imagen. Los malos resultados deportivos y las arcas vacías estaban a punto de hacer desaparecer al club, justo cuando se acercaba la celebración de su centenario. ¿Una rubia de Playboy en el despacho presidencial? Su lugar parecía más bien los pósters del vestuario o como mucho las gradas, donde se sientan las conquistas de los jugadores.

“Entiendo de fútbol, me gusta, y quiero demostrar que quiero hacerlo tan bien como un hombre”, declaró al diario local Głos. En las ruedas de prensa, que nunca estuvieron tan concurridas, Izabella Łukomska-Pyżalska recordaba a los periodistas que no solo había dedicado su vida a la carrera de modelo, sino que también era una mujer de negocios con experiencia en el sector inmobiliario. Las bromas y provocaciones fueron perdiendo filo al estrellarse contra el rostro imperturbable de Łukomska, que ahora exigía a sus empleados que la llamasen “presi” en vez de “Iza”. Al trabajo de levantar las finanzas del club se unió el de conseguir el respeto de su equipo y de los medios.

 Izabella Łukomska, en una de sus fotos de Instagram de su etapa como modelo
Izabella Łukomska, en una de sus fotos de Instagram de su etapa como modelo

Entonces se desató la llamada “revolución verde”, por los colores del Warta, 20.000 espectadores abarrotaban las gradas del estadio, úno de los más modestos de su división. La nueva “presi” se hizo cargo de las deudas y grabó un vídeo con el himno del club en el que se la podía ver recorriendo todas las instalaciones del Warta con un vaporoso vestido blanco, jaleada por los jugadores, empleados y una legión de hinchas. El club se vio catapultado por una campaña de ‘marketing’ y los medios dentro y fuera de Polonia se hacían eco de la nueva sensación: una presidenta escultural, con dinero y que además sabía de fútbol.En el vídeo del centenario, la «presi» fue la estrella

La “presi” se paseaba por las televisiones, se renovaron las instalaciones e incluso el nuevo entrenador consiguió arrebatar algunos jugadores al Lech, el eterno rival a cuya sombra había languidecido el Warta durante décadas. Para cada encuentro se repartían 10.000 entradas gratis y bufandas verdiblancas a todos los fans. El club no solo mantuvo la categoría sino que además se emepezaba a soñar con la “Ekstraklasa”, la primera división polaca. Se cambió al entrenador y se ficharon aún más estrellas. Sin embargo, al final de la temporada el Warta acabó en décima posición y ni siquiera la silueta de “Iza” en la grada presidencial fue suficiente para mantener la atención de los hinchas. Las gradas volvían a vaciarse al mismo ritmo que las exhaustas arcas del Warta.

La bella y la bestia

Aún así, los 100 años de historia del club se festejaron por todo lo alto, pero fue el canto del cisne de la “revolución verde”. Unos meses después, una “Iza” más seria que nunca anunciaba recortes en gastos y nóminas, se declaraba decepcionada por los jugadores y aseguraba que, a pesar de los 5 millones que había invertido en el club, era imposible afrontar los gastos e impuestos. Por los malos resultados deportivos, el Warta bajó a segunda división B, y por las deudas, a tercera. De la cumbre al abismo en poco más de un año. Además, Jakub Pyżalski, el marido de Iza, empezó a causar problemas en los partidos. Sus insultos a los jugadores propios y rivales y sus malos modales contrastaban con la diplomacia desplegada por “Iza”.

En los partidos, los fotógrafos siempre buscaban fotos de “la bella” y “la bestia” que casi se convirtieron en una sección más de la prensa deportiva cada lunes. Lejos de las gradas, “Iza” probó suerte en la arena política optando a un escaño del Parlamento Europeo participando sin éxito en las elecciones de 2014 junto a la coalición del Grupo Palikot, una formación de centro izquierda que contaba entre sus filas con celebridades y políticos “no profesionales”. Para esa ocasión, “Iza” grabó otro vídeo en el que presumía de buena figura después de tener su quinto hijo -ahora tiene seis- e incluso exhibía portadas de revistas para hombres en las que quedaba patente.»Iza» jugaba con su pasado como conejita Playboy en su candidatura al PE

Actualmente, el Warta Poznan se encuentra en una situación tan difícil como la que se encontró Izabella Łukomska-Pyżalska hace ocho años. Los jugadores hace meses que no cobran y las deudas, agravadas por los problemas con el uso del terreno de juego, que pertenece al ayuntamiento, y las cuestiones personales han hecho que “Iza” renuncie a la gestión de la división deportiva del Warta y se dedique exclusivamente a la parte económica. Además, la alargada sombra de su polémico marido, que es el principal accionista del club, es una continua fuente de problemas.

El año pasado fue demandado por un jugador serbio de un equipo rival que pide 250.000 euros de indemnización. No era la primera vez que el temperamental Jakub Pyżalski se ve en dificultades por dejarse llevar, como declaró al tabloide Fakt, “por las emociones extremas que el fútbol despierta en mí; no sé si insulté a algún jugador, no sé si insulté a su mujer, ni siquiera sé si está casado”, se disculpó. En el mismo diario, el portero de un equipo rival contaba cómo al acabar el partido Pyżalski le enseñó sus genitales y le gritó obscenidades para provocar una pelea. “Soy jugador profesional desde hace 20 años y nunca he visto a nadie comportarse así”. Durante el juicio, la propia Izabella admitió que la conducta de su marido perjudicaba su imagen y le hacía perder el respeto de los jugadores.

La boda de 'la bella y la bestia', como les llegó a apodar la prensa polaca (Instagram de Izabella Łukomska)
La boda de ‘la bella y la bestia’, como les llegó a apodar la prensa polaca (Instagram de Izabella Łukomska)

En todas sus apariciones en televisión, Iza es cuestionada acerca de los conflictos que arrastra su marido. En 2011, Jakub fue acusado de robo a mano armada entre otros crímenes y la fortuna que consiguió cuando era un veinteañero tiene un origen poco claro. Antes de enfrentarse a un trasplante de hígado, “la bestia” le confesó a “la bella” su turbulento pasado y ella “le perdonó todo”. “Nunca pensé en dejarle, tienes que comprender a una persona desde todos los puntos de vista”. Además, dijo “yo tampoco he sido una santa”.

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