Hablar de Héctor “Lin” Zelaya, es hablar de una parte importante en la historia del Motagua. El ex gerente del equipo “azul profundo” ha entregado medio siglo de su vida al equipo capitalino, no solo en la parte administrativa del club, sino que también como ex jugador de futbol.

“Lin” oriundo de Olanchito, Yoro, llegó al Motagua en el año de 1969 a la edad de 16 años donde conquistó tres campeonatos con las “Águilas” en los años 70, 72 y 78.

Tras 12 años continuos en el equipo, emigró en 1981 a San Pedro para formar parte de los equipos Atlético Morazán y Real España, pero por problemas en la adaptación, tuvo que regresar a Motagua para nunca más salir del “Nido”.

“Esos 12 años como jugador fueron grandiosos e inolvidables”, cuenta “Lin”. “Cada vez que yo me ponía la camisa de entrenamiento del equipo, era enfundarme en una responsabilidad muy grande a la cual se le tenía que hacer honores cada domingo en los partidos”, recuerda Zelaya con nostalgia.

Zelaya se inspira al recordar aquellos años dorados del fútbol hondureño, cuando en los estadios, no cabían más almas.

“No me acuerdo la vez que hayamos jugado un partido en estadios vacíos. Siempre había gente presente como mínimo de 20 mil personas. Antes no existían rivales fáciles y ahora vuelve hacer lo mismo, porque para ganar un partido ya no se gana solo con la camisa”, explica.

26 años como gerente

“Lin” tomó el cargo de gerente deportivo de Motagua en 1988 y  como gerente sumó ocho campeonatos nacionales y uno a nivel de la Concacaf.

En este tiempo dice “Lin” que ha disfrutado mucho, pero que no todo ha sido “color de rosa” ya que ha tenido que sacrificar muchas cosas, incluso a su propia familia.

“En estos años he reído, he llorado, me he puesto triste, me he enfermado, me ha pasado de todo, pero de nada me arrepiento. Haber sido gerente de este equipo es algo grandioso y que sigo haciendo honores a esta responsabilidad que me han dado”, confió Zelaya.

Los sacrificios han sido enormes, máxime cuando se antepone el equipo que la propia familia.

“Yo tengo tres hijos a los cuales no los vi crecer, los disfrutó mi esposa, porque absolutamente todo mi tiempo se lo he dedicado a Motagua y está ha sido mi vida, y no me quejó, porque sí tengo casa y un cama para dormir; es porque este equipo me ha dado un trabajo el cual he sabido desempeñar de manera transparente”.

No piensa en el retiro

¿En su mente ha considerado el retirarse del equipo?, se le consultó a Zelaya, a lo que respondió que: “No habló de retirarme, porque me siento con todas mis facultades perfectas, Yo no tengo que estar físicamente bien para estar en Motagua. Mi mente esta lúcida, he tomado muchos cursos FIFA, paso actualizándome y me siento bien en el equipo.

 “Lin” tiene un rincón especial en su oficina, donde recuerda siempre a su mentor, don Pedro Átala.

Una foto del recuerdo en sus años como futbolista. En la gráfica es el segundo de los que están de pie contando de derecha a izquierda.

Pedro Átala fue el que le brindó la oportunidad de convertirse en gerente del equipo.

“Lin” le ha dedicado casi medio siglo al equipo de sus amores, Motagua.

FRASES:

**Nunca tuve la vocación para ser entrenador de futbol, pero escogí algo mejor que es hablar y estar cerca con los jugadores del equipo.

** Los jugadores son las figuras en Motagua y no nosotros. Nuestra función era que los jugadores estuviensen bien atendidos para que funcionen bien en el equipo

**Yo no podría ser directivo de un equipo, porque se debe ser bastante fuerte y conozco mi temperamento.

Mentor:

“Lin” Zelaya recuerda con mucho agradó al que dice fue su principal mentor, el extinto Pedro Átala (padre), quien fue la persona que le abrió las puertas del Motagua. “Presidente y dueño de un equipo como don Pedro (Átala), no hay en este país y no sé cuándo saldrá otro igual, con el respeto de los demás presidentes.

Una anécdota

“Una vez hace muchos años estuve a punto de perder un juego en San Pedro Sula por no llevar los carnets de los jugadores. El juego era a las 7:00 de la noche y me enteré de mi equivocación a la 1:00, pero Dios me iluminó y de emergencia le pedí a un vecino de 17 años me los llevará. En el camino había retenes militares y paraban a todos los buses interurbanos para reclutar a los jóvenes, pero por cosas del destino, a ese bus que me traía los carnets, milagrosamente no lo pararon. Esa noche perdimos el juego, pero nadie se enteró de mi error”.

**”Lin” Zelaya ganó tres títulos como futbolista del Motagua. Como gerente del club ganó ocho en la Liga Nacional y uno en la Concacaf.

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